El ramo infinito
Alguien os regala un ramo que nunca se marchita, porque está hecho de promesas.
Mesa de regalos · Catálogo público
El catálogo es la excusa: un pato de goma valorado en 200 €, un beso de 2030, la carta que tu abuela les habría escrito. Lo que cuenta es la dedicatoria. Los novios reciben el dinero, líquido, en su cuenta.
Y si quieres, un 10 % de tu regalo se suma al regalo grande que han elegido los novios — la luna de miel, la entrada del piso, la cosa concreta que sí va a llegar.
36 regalos · 7 categorías
Alguien os regala un ramo que nunca se marchita, porque está hecho de promesas.
Alguien os regala los tres minutos exactos en los que decidisteis que sí.
Alguien os regala el primer amanecer de vuestra vida de casados.
Alguien os regala las palabras que alguien que ya no está habría querido deciros.
Alguien os regala el beso que os daréis dentro de cinco años, cuando miréis esta foto.
Alguien os deja un vale para divorciaros sin papeleo.
Alguien os regala un pato de goma.
Alguien os regala una gripe diplomática, válida una vez al año.
Alguien se reserva el derecho de decir «te lo dije» una vez durante el matrimonio.
Alguien os regala el montaje del Kallax antes de que os tiréis las piezas a la cabeza.
Alguien reconoce un bostezo silencioso durante vuestros votos.
Alguien os regala un yate.
Alguien os regala una suite en el hotel imaginario que os merecéis.
Alguien os regala un Rothko.
Alguien os regala un vuelo en jet privado.
Alguien os regala una isla griega.
Alguien os invita a una cena que recordaréis.
Alguien os regala una botella con un nombre francés imposible.
Alguien os regala 48 horas de silencio digital.
Alguien os regala un hilo de algodón egipcio ridículamente alto.
Alguien os invita a un bocata.
Alguien os promete la primera litrona compartida como casados.
Alguien os regala la cena más honesta de toda la boda.
Alguien os imagina con un llavero kitsch en el bolsillo: cristal de plástico, frase tonta, y una sonrisa cada vez que abrís el coche.
Alguien os regala el Big Mac que os vais a comer esta noche en pijama.
Alguien os regala la memoria de aquel agosto en el que todo empezó.
Alguien os regala tres minutos para llorar juntos.
Alguien os regala el recuerdo del piso diminuto donde fuisteis felices por primera vez.
Alguien os regala el derecho a no hacer nada durante cuatro horas.
Alguien os regala una foto que ya no existe, pero que ambos recordáis igual.
Alguien elige el número 17 sin razón aparente.
Alguien os regala una piedra.
Alguien os regala un grito catártico.
Alguien os regala medio metro cuadrado de luna.
Alguien os regala cuatro horas de siesta sin interrupciones.
Alguien os regala el permiso oficial de ser esa pareja cursi en el metro.
Fotografías: Geoff Oliver, Giorgio Trovato, Carlos Arteaga, Ranurte, Daniel Yakubu, Syawish Rehman, Giacomo Lucarini, Lazar Gugleta, Derek Lee, Yanny Mishchuk, Osman Yunus Bekcan, Suhi, Jim Harris, Hanyang Zhang, Efe Kekikciler, Farhad Ibrahimzade, Aditama, Loren Gu, Maarten, Annie Spratt, Puscas Adryan, Mihail Dimitrov, Julia Kadel, Michael, Lx1 · Unsplash
El regalo grande
Cada ítem del catálogo es un gesto: un símbolo, no un objeto que viaja. Pero al pagarlo, el invitado puede marcar una casilla y un 10 % se suma al regalo grande que los novios han elegido recibir — la luna de miel, la entrada del piso, la cocina por fin acabada. Una barra avanza. Cuando se completa, eso sí llega.
El regalo grande de la boda demo
Fondo real · 60%
4800,00 €
de 8000,00 €
Dos semanas: Tokio, Kyoto, Hakone y un onsen donde nos perderemos en silencio. Gracias por empujarnos.
La barra avanza con cada gesto del catálogo en el que el invitado marca el 10 %. Cuando se completa, los novios la gastan en lo que prometieron.
El regalo grande, en piezas
Aparte del gesto simbólico, la pareja puede listar tres o cuatro objetos concretos que sí quieren recibir — una cafetera Marzocco, seis meses de clases de cerámica, una Vespa de los setenta. Los invitados aportan la fracción que puedan; cuando la barra llega al 100 %, lo compramos nosotros y se lo enviamos. Ejemplo con la boda demo:
Para empezar todas las mañanas con algo que nos salga bien desde el principio.
Seis meses en un taller de Malasaña. Para hacer cuencos torcidos y quererlos igual.
Italiana, verde oliva, con cesta. Para huir los fines de semana a algún sitio sin planificar.
Roble, techo a suelo, con la escalera deslizante que siempre hemos querido.
Carta física premium
El catálogo es simbólico, pero la carta es de verdad. Por 4,00 €, la dedicatoria se imprime en papel Colorplan con tipografía editorial y llega a casa de los novios en 5–7 días. Todas las cartas acaban en un álbum que se lee el día de la boda, o el desayuno del lunes después.
Para los novios
Fabián os regala
un pato de goma valorado en 200 €
“Que os riáis juntos, que os enfadéis poco y que siempre tengáis pan en la mesa. Os quiero.”
Tier Signature · bodas contadas
Para bodas que no quieren producto escalable. Nuestro equipo prepara cada caja a mano, una a una: packaging cuidado, objetos curados según la pareja (pato de goma, certificado de luna, tornillo del Malm) y un vídeo de agradecimiento grabado por los novios específico para la categoría del regalo.
El invitado recibe la caja, escanea el QR y se abre el vídeo que corresponde al regalo que hizo. Desbloquea la dedicatoria impresa, los objetos dentro, y los treinta segundos de gracias que le tocan.
Precio
400 – 800 €
según contenido y personalización
Volumen
2–5 cajas / mes
máximo. Cero promesa de escalar.
Entrega
12–18 días
certificada, con seguimiento
No es fulfillment. No es algoritmo. Es el equipo de Bodados preparando la caja, grabando el vídeo con vosotros y enviándolo. Cuando la demanda lo pida, decidiremos si industrializarlo. Hasta entonces, lista de espera.
me@joanarbo.com
El V1 del producto (catálogo + carta física + QR en mesa) incluye un único vídeo genérico de agradecimiento grabado por los novios. El vídeo unboxing por categorías solo existe en el tier Signature — está pensado para ser el artefacto de prensa, no la norma.
Creas la boda en Bodados gratis, activas el catálogo simbólico y nombráis el regalo grande que sí esperáis recibir — la luna de miel, la cocina, lo que sea vuestro. Cuando lancemos Stripe Connect, el cobro se activa solo.
¿Llegas de una invitación concreta? Pide a los novios su enlace de mesa — les llega siempre el dinero, no a Bodados.